jueves, 15 de septiembre de 2011

Waldo Ramos Pérez



Hoy les vamos a hablar de un "míster" que tuvo el CD Málaga por allá por los lejanos noventa. Un entrenador un poco especial, muy carismático y con su propio "manual del buen entrenador". No hablamos de otro que no sea Waldo Ramos Pérez (Nerva, Huelva, 25 de Mayo de 1944). La falta de información que tenemos no nos aclara si fue jugador o no, lo que sí sabemos es que fue un ilustre entrenador, en especial del Palamós, al que cogió en 1985, siendo equipo de regional preferente, y lo soltó en 1990, en segunda división y quedando octavo en la clasificación, logrando nada mas y nada menos que cinco ascensos consecutivos. Aquí está el dossier con las claves de sus meteóricos ascensos, y además cuenta algunas de sus manías, como la de llevar chaqueta en junio, o su afición por fumar en el banquillo, cosa que me recuerda a uno que yo sé. Pues en el verano de 1990, el mandamás del Málaga, José Pardo Requena, decidió confiar en los servicios de este extrovertido técnico, que en todos unos 90 minutos no era capaz de estar 1 sin gritarle al árbitro. Pues la labor a la que se enfrentaba no era fácil, el CD Málaga no era un Palamós ni mucho menos, el Málaga era un recién descendido que había sufrido mucho tras descender en el último momento, tras perder la promoción contra el Espanyol por culpa de un gol del Tenerife. (Como ven, el Tenerife trae por la calle de la amargura a todo el mundo). Todo esto se pagó destituyendo a Antonio Benítez, entrenador malagueño durante 8 temporadas (quitando la campaña que estuvo en el Murcia), y se esperaba de Waldo que fuera un míster a la altura de las circunstancias, que devolviera al Málaga donde se merecía estar. Bueno, conociendo el final de la historia, podemos decir que al menos lo intentó. Desde luego, comenzar la temporada con jugadores como Matosas, Makanaky, el "palomo" Usuriaga, Emilio Pérez, Belman o Chesa no es muy fácil, pero la verdad es que no se entienden las verdaderas razones de su cese en la jornada 11, ya que el equipo iba quinto en clasificación, con un bagaje de 4 victorias, 5 empates y 2 derrotas. Pero bueno, total, que Pardo decidió contratar al afamado ex-jugador del propio club malagueño Ben Barek, con el que finalmente no se logró el ascenso. Waldo, viendo que las cosas le iban torcidillas fuera de su Palamós, volvió al equipo catalán en 1995, tras estar 4 años en paradero desconocido. Arriba, en el enlace que puse hace un rato, abajo de todo salen algunos entrenamientos de algunos partidos de esa temporada, en la que finalmente el Palamós bajó a 2ªB para no volver a subir hasta día de hoy. Desde 1995 que dejó el Palamós se le volvió a perder la vista. Yo creo que este sería bueno para el Real Madrid, a lo mejor, hasta lográbamos el triplete y todo... .

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